El trabajo de las mujeres frente al COVID-19

El tema seleccionado por ONU Mujeres para el Día Internacional de la Mujer 2021 es “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”. La ONU desea reconocer los enormes esfuerzos que ellas realizan en todo el mundo para forjarse un futuro más igualitario y la atención que debe ponerse en recuperar el trabajo de las mujeres tras la pandemia que vivimos.


Esto es de gran importancia, sobre todo si consideramos que la emergencia sanitaria y los estragos laborales que ha traído han afectado en una proporción mucho mayor el trabajo de las mujeres de todo el mundo.


De acuerdo con el estudio PwC Women in Work Index, que mide el empoderamiento económico de las mujeres en 33 países de la OCDE, como resultado de la pandemia por COVID-19 el progreso de las mujeres en el ámbito laboral podría retroceder hasta niveles de 2017 durante este año. Un ejemplo de esto es que el año pasado la taza anual de desempleo de las mujeres en la OCDE creció 1.7%, pasando de 5.7% a 7.4% en 2020.


Los estragos del COVID-19 en el trabajo de las mujeres en México

En el caso de México, la recuperación del empleo femenino se encuentra estancada.

De cada tres empleos que se perdieron durante la pandemia dos son de mujeres, y de cada diez empleos recuperados en los últimos meses, siete son de hombres. Sumemos a esto que la recuperación de los trabajos de las mujeres se ha dado en dos direcciones: el trabajo informal y el sector del comercio.


Esto es relevante si consideramos que son mujeres quienes encabezan 3 de cada 10 hogares en nuestro país. La precarización de su trabajo afecta seriamente la calidad de vida de sus familias.


Una de las razones por las que las mujeres han optado por el trabajo informal o por cambiar definitivamente su estatus laboral tiene que ver con la educación a distancia y el cuidado de la familia.


De acuerdo con investigaciones de ONU Mujeres, antes del surgimiento del COVID-19, las mujeres invertían 6 horas más por semana que los hombres en el cuidado del hogar y los hijos.


Durante el COVID-19, las mujeres han asumido muchas más responsabilidades y ahora invierten 7.7 horas adicionales por semana en labores de cuidado no remuneradas. Esto equivale a 31.5 horas a la semana; prácticamente lo mismo que implicaría un trabajo de tiempo completo.


Este incremento en horas de trabajo sin paga ya ha reducido la contribución que las mujeres hacen a la economía de nuestro país. Recientemente, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicó datos que muestran que el PIB en México podría ser un 15% mayor si se sumarán a 8,2 millones de mujeres a la economía en los próximos 10 años. Sin embargo, con el revés que la pandemia ha significado para el trabajo femenino, estos números serán difíciles de alcanzar.


Las respuestas deben ser de más que remedios temporales

Las respuestas a la situación del trabajo de las mujeres post pandemia deben buscar mejorar las condiciones bajo las que se desarrollan de forma más significativa, más allá de sólo brindar soluciones temporales.


Las soluciones deben buscar mejorar los dos aspectos que más impactan la forma desproporcionada en que la pandemia ha afectado a las mujeres: las dificultades para conciliar el trabajo remunerado con las responsabilidades familiares y la inequidad y falta de acceso a oportunidades laborales que ya afectaba a las mujeres incluso antes del COVID-19.


En OutHand queremos ayudar a las mujeres a encontrar el empleo que les permite reinsertarse en el mercado laboral. Contáctanos y empecemos cuanto antes.

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